jueves, 1 de junio de 2017

Temores cumplidos

Ayer te leí
después de mucho tiempo
y descubrí
lo que tanto había temido.
Te había soñado,
de verdad
llevaba soñándote desde que era pequeña,
pero al aparecer te convertiste en mi mayor pesadilla.
Y me di cuenta de que estaba sobreavisada
que sabía que no iba a salir bien
que nunca había existido forma de agarrarlo
desde antes del comienzo del fin.
Pero me empeñé:
en agarrarte,
quererte y
vivirte.
Y cuanto más ansiaba tenerte
más me iba muriendo,
sin darme cuenta de que en realidad
esa había sido mi elección desde el principio.
Ojalá se me hubiesen acabado las palabras
para ti,
nunca te las mereciste
y ahora ni siquiera tienen sentido.
Pero sino puedo declararte la guerra a la cara
tengo que escupir las palabras
que aun se clavan
muy dentro.
Joder, qué cabrón.
Te aseguraste bien de matarme
y rematarme
antes de darme una tregua para que pudiera dejarte marchar.
Y aunque no lo parezca
todavía sigo un poco zombie
un poco muerta en vida
aunque hayan pasado tantos años.
Si no es por ti,
yo lo sé
es por todo lo que me quitaste
las partes de mi que nunca volverán.
Me dejaste sin nada
más animal que persona
sobreviviendo
a una vida que ya no me interesaba.
No sé como explicarte
todo el daño que provocaste
sin que me cause odio
y asco.
Ojalá pudiera decirte
que estoy curada,
pero ayer te leí
y descubrí lo que tanto había temido.
Sigo zombie,
sin creerme lo bueno que me da la vida
y sin merecérmelo
por ti, por mi, por nuestra historia y decisiones.
Y la única verdad de todo esto es que
lo nuestro
hubiese sido más bonito
si nunca hubiese ocurrido.

2 comentarios:

  1. Pero ocurrió y no podemos volver atrás pero si aprender de él, reponernos y salir con más garra que aquella vez que entramos en estas arenas movedizas.

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  2. Los sueños son , a veces, herramientas ingratas que no terminan como hubiéramos deseado pero si dejamos de soñar entonces...entonces...nos habrán derrotado las pesadillas.

    Un saludo.

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